lunes 23 de junio de 2008

Otra oportunidad



Un niño es maltratado o sufre abusos cuando su salud física y su seguridad o bienestar psicológico se hallan en peligro por las acciones infligidas por sus padres, o por las personas que tienen encomendado su cuidado. Puede producirse maltrato tanto por acción, omisión o por negligencia.
Los casos de maltrato infantil no salen a la luz y no se denuncian más, porque no sabemos identificar los signos que delatan que un niño es maltratado, cuando las evidencias existen, preferimos evitar problemas o bien tememos hacerlas públicas ya que pueden volverse en contra del propio niño.
Estos casos deben ser denunciados y puestos en conocimiento de Servicios sociales, donde determinaran y sabrán como encauzar el aspecto legal.
También está la otra cara de la moneda, cuando las instituciones funcionan a favor del niño y cuidan de su bienestar, o simplemente hay una labor discreta de personas anónimas donde luchan con todas sus fuerzas y prestan su ayuda.
He tenido la suerte de poder conocer la labor que realizan desinteresadamente dos mujeres, Marga y Nacha, su dedicación de poder dar cariño a estos niños, es muy gratificante para ellas.
La documentación recogida, y fotos del entorno han sido el inicio de este proyecto.
Para ello ha sido de gran ayuda sus relatos y vivencias de los casos que han pasado por su casa. Siempre con discreción, hemos salvaguardado la identidad de los niños, pero no sus situaciones, ya que la gravedad de algunos fue publicada en los periódicos.

El lugar y el entorno familiar es muy importante en el desarrollo de sus vidas, para ello han intentado proporcionarles en todo momento ese calor familiar del cual carecían cuando llegaban.
En la nueva casa todos ejercen su papel de manera simbólica, las mamas, los hermanos, los abuelos, tíos, primos, todos ellos se implican para hacer sus vidas más agradables.
En mi trabajo estos elementos los he querido simbolizar también, por medio de manos tendidas que cogen o agarran. El espacio lo he dividido por colores, signos y líneas, de esta manera hago una reflexión al lugar de donde vienen y hacia donde van.
La simbología que utilizo en los colores, marcan las emociones. El rojo, es color dominante, representa a los sentimientos, vitalmente positivo, y es la fuerza de la vida. El negro como ausencia de luz y silencio sin futuro. El blanco es la luz y el inicio de de esperanza, por lo tanto es el final del mal.